Cuando se compra el rape, se pide que te lo corten a tacos cuadrados. Se pone aceite en una paella, se sala y se enharina el rape y se pasa por la paella vuelta y vuelta. Se retira y se pone en una cazuela, que será donde harás todo el plato. Se cuela el aceite que ha sobrado del rape, se vuelve a poner a la paella y se hace un sofrito con cebolla y tomate. Con una paella aparte, se fríe un trozo de pan. En un mortero, se pican las almendras, el ajo y lo perejil. Ahora se junta el sofrito, el pan frito, la picada que acabamos de hacer y el zumo de medio limón y se pasa por el túrmix con un poquito de caldo porque se triture más bien. El resultado, lo echamos a la cazuela que ya teníamos el rape y echamos pimienta al gusto. Se añade más caldo de pescado hasta que quede el rape cubierto y se deja a fuego lento que vaya tirando xup, xup. Aparte, ponemos las almejas a remojo con un poco de sal porque queden muy limpias y sin arena. Cuando las tenemos limpias, las ponemos en un bote o en una olla que podamos tapar, con un chorrito de agua, las tapamos y las dejamos abrir al vapor. Las añadimos al rape que ya lleva un rato hacer. En una plancha aparte o en el horno, hacemos un vuelta y vuelta con las gambas y cuando el rape y las almejas llevan unos 25 minutos hacer añadimos las gambas. El tiempo de cocción es un poco agust del consumidor, dependiendo si nos gusta el rape más hecho o menos y la salsa más o menos espesa. Emplatar y comer muy caliente. Buen provecho!