Para mí el tercer libro de la saga de'n Percy Jackson y los Olímpicos es un punto de inflexión cualitativo importante. El que hasta ahora era una subtrama, el complot para el retorno de'n Kronos y la restauración del reinados de los titánes, se posa a la primera línea de la historia e inyecta una dosis notable de energía a una historia que no tenía precissament una carencia de vigor. Para en Percy han pasado 2 años desde que descubrió su origen semi-divino y, ciertamente, el personaje ha evolucionado y ha ganado en seguridad, aceptando su papel de héroe "a la griega". Al mismo tiempo, en un contraste interesant, el retorno de Thalia, hija semidivina de Zeus, hace que todo de una en Percy deje de ser la estrella del grupo y da lugar a una relación entre los dos que, en el marco de la historia, se convierte en una amistad enormemente tensa. Tanto relegado está el pobre Percy en un segundo plan que durante buena parte de la primera mitad del libro actúa siendo invisible o simple testigo de varias visiones!
A pesar de que la historia sigue pecando de un exceso de linealidad y hay algunos chistes estúpidos que rompen un poco el espíritu de verosimilitud que consigue el libro en casi toda su extensión, el caso es que la aventura es trepidante y es difícil #sustraer a su ritmo y a su encanto. Igual que me pasó con los dos libros previos, me resulta muy atractiva la combinación de aventura moderna y mitos griegos. Me encantaría encontrar una versión adulta de estas aventuras (quizás la saga Ilium de'n Dan Simmons?) pero a falta de estas, las aventuras de'n Percy Jackson son una lectura de verano perfecta. También, igual que me pasó con los dos libros previos, hay algunos aspectos del comportamiento de los personajes que me sobta y me resulta difícil de comprender, como por ejemplo la indiferencia que muestra el padre de una de las protagonistas (Annabeth, hija de Atenea, deesa de la sabiduría, y de un profesor mortal) hacia donde vive su hija cuando es evidente el mucho que se el aprecio. Esta y otros son pequeñas discordancias que, más que afectar al mucho o poco que me gusta la historia, me sobten. No me preocupan, porque son tan evidentes que estoy seguro que jugarán algún papel en la ressolució final de la historia. De hecho, si tuviera que posar uno pero a The Titan'#s Curso, lo haría en relación al final. Después de un control impecable del ritmo de la historia el grado de precipitación del desenlace me parece casi un pecado y es un ataque grave a la verosimilitud del conjut. Aun así, estoy predispuesto a hacer ojos clucs.
Acabado este capítulo hemos aprendido, sobre todo, que los tres Dioses más importantes del panteón griego (Zeus, Poseidó, Ares) han tenido descendencia mortal, a pesar del pacto al que llegaron después de la 2na Guerra Mundial. El sentido del pacto era evitar que existieran humanos tan poderosos como para desviar por cumplido el curso de la historia, pero parece que ahora la historia necesita un cambio de curso pero... está claro, las profecías al respeto, como buenas profecías que son, están llenas de ambigüedad. Parece que todas las piezas están en juego, y quedan dos libros más para resolver la partida. La calidad general de la historia, que ya era buena, se ha disparado con esta tercera entrega. Se mantendrá el nivel? Si hasta ahora estaba interesat al saber hacia donde se dirigía esta saga, todo de una estoy totalmente atrapado en sus redes. Se de suponer que tal como ha quedado el tema de la Gran Profecía el defecto fatídico propio de cada héroe, aquella característica que acaba portan-lo a su destrucción, jugará un papel cada vez más grande. Cómo se manifestará en el caso de'n Percy? Si me de hacer caso de la Deesa Atenea, el defecto fatídico de'n Percy es la lealtad personal, y muy mirado es cierto que es la característica de la que ha sacado partido en Lord Kronos para manipularlo cada vez. En cualquier caso, el concepto de "defecto fatídico", tanto característico de toda la historia de la literatura, es uno de los motores básicos de la mitología griega, y parece que empieza a tener un lugar en esta saga.
La red está llena de comparaciones entre en Percy Jackson y en Harry Potter, y bien es verdad que los paralelismos son evidentes, pero al mismo tiempo también lo son, más con cada libro, sus diferencias. Personalmente, a estas alturas y a falta de concluir la historia, me quedo con en Percy Jackson.