Saltar al contenido
xelu.net

Un espacio para compartir.
Desde 2007.

Dewey, el gatet de biblioteca que ha commogut el món

novela

Dewey, el gatet de biblioteca que ha commogut el món

Autor del libro:
Vicki Myron amb Bret Witter
Autoría de la reseña:
Xevi Vilardell Bascompte
Actualizado:
252.544 visitas← Todos los libros

Sinopsis

Dewey es el nombre que los empleados de la biblioteca pública de Spencer dan al gatito que encuentran una noche helada dentro del buzón de devolución de libros. Acaba convirtiéndose en la mascota de la biblioteca, pero la historia va mucho más allá: Dewey se convierte en un auténtico fenómeno mundial.

Reseña

Más de 1 millón de ejemplares vendidos. Traducido además de 30 lenguas.. Ya lo he dicho en otras ocasiones y me reafirmo: estos hashtags crean falsas expectativas y normalmente son síntoma de un mal augurio. No es que crea que 1 millón de personas están equivocadas pero a veces en este planeta (y últimamente demasiado a menudo), nos acostumbramos a mover por fenómenos de masas, y este hacía todo el olor, antes de empezar, para serlo.

El planteamiento del libro está claro: explicar la historia de en Dewey. Yo creo que esto lo consigue y afortunadamente es solo un 40% del libro. Digo afortunadamente porque soy uno de los que creo que en Dewey no tiene mucho nada de especial. Yo tuve un gato durante 15 años que era exactamente igual que en Dewey en el 95% de su comportamiento. Considero que mi gato era un pelo más desarrollado y arañaba y mordía a la gente que le tocaba demasiado la pera. Con esto quiero decir que el 40% del libro está dedicado a explicar como el gato se pasea por la biblioteca, se arramba a los camals de los pantalones de gente, se duerme por los regazos y las mesas... en definitiva, un comportamiento que a mí me parece de gato normal. En el libro está todo como magnificado y Dewey está elevado a la categoría de Santo, además con una intuición de la gente con problemas sobrenatural. Yo no se hasta qué punto era así o se quería ver así. Tampoco quiero aquí dudar de la palabra escrita y quizás si que este gato en concreto era más carinyós, receptivo y amable con la gente de lo normal en un gato.

He dicho que afortunadamente el 40% del libro está dedicado al gato porque esto nos posa al otro lado de la balanza el 60% restante, que es el que yo creo que tiene un valor real como historia. En este segundo trozo se nos explica la vida personal de la Vicki Myron, la persona que encontró a Dewey en el contenedor de retorno de libros y la que luchó porque se pudiera quedar en la biblioteca. Evidentemente, la historia viene mezclada con la del gato y también con la del pueblo y la del estado de Iowa. A pesar de que la historia de la Vivki es un completo drama y no le deseo a nadie, es aquí donde el libro me ha interesado y me ha llegado. Todo esto contextualizado con la historia del estado y con los flashes del gato paseando por la biblioteca ha hecho que no abandonara el libros después de leer 50 páginas. Y es que aparte de la insulsa historia del gato, tenía más motivos para abandonar el libro.

Y es que es curioso como hay tanta y tanta gente con talento que le cuesta que le publiquen un libro (o que no le publicarán nunca) y que haya libros como este, escritos mal con ganas, que se publiquen y se vendan como churros. A nivel de hilo narrativo la historia se va continuamente de un lado al otro sin mucha orden ni concierto. Parecen los pensamientos de una persona abocados sin un reordenamiento posterior. Esto cuando se hace expresamente y con elegancia queda bien: así espontáneamente y porque supongo que no se sabe más hace mal olor. Y no solo esto: se repite y se repite en algunas aspectos del comportamiento del gato, de sus costumbres, de su manera de ser... que ya se que a ella le hacía mucha ilusión, se lo estimaba mucho y le parecía muy entrañable, pero no aportan nada de nuevo y, sobre todo, cansan. Finalmente, creo que la autora ha aprovechado su posición de fuerza para cargar contra los responsables de la biblioteca por no darle basta apoyo en ningún momento con el tema del gato y en el día a día en general de la biblioteca. Feo. Es parte de la historia? podríamos hablar.

Aun así la sensación final no es absolutamente negativa. Quizás hay que coger el libro más como conjunto y todo ello mejora un poco. Justo es decir que me ha emocionado al final (no hace falta que diga qué pasa, es bastante evidente), me ha interesado mucho la historia personal y la del pueblo y todo ello me ha despertado la curiosidad tan que he hecho investigación a internet sobre el tema y he acabado en la web de la biblioteca de Spencer. Creo que lo tenía que haber hecho antes, puesto que ver fotos del edificio, del gato y del personal me habría ayudado más a creerme que realmente ha siete una historia que ha pasado.

Para acabar, me gustaría resaltar que pienso que el mundo está fatal si un gato de biblioteca amable, pero un gato de biblioteca normal y corriendo (en el fondo), puede hacer ir de culo a media prensa del planeta. Habrá quién me dirá que el mundo necesita historias así, amables, frescas, sin tantas malas noticias. Quizás sí. Pero hay por tan?

La conversación0 comentarios

Escribe un comentario

Creemos que te puede gustar

novela

La reina al palau dels corrents d'aire

Lisbeth Salander se recupera de graves heridas mientras prepara su defensa frente a acusaciones que pueden arruinarle la vida. Mik…

Steig Larsson

novela

Un mundo sin fin

Dos siglos después de Los pilares de la Tierra, Kingsbridge vuelve a ser escenario de historias que enfrentan ambición, amor y pod…

Ken Follett

novela

Dime quién soy

Un joven periodista recibe el encargo de reconstruir la historia de su bisabuela, Amelia Garayoa. Ese hilo conductor permite recor…

Júlia Navarro

novela

L'any del senyor

Biel Freixa, un cantero de Ripoll, se ve obligado a viajar a Qurtuba en busca de un libro que reúne los conocimientos sarracenos s…

Eloi Vila

novela

Un trabajo muy sucio

Charlie Asher regenta una tienda de segunda mano en San Francisco y está a punto de ser padre. La muerte inesperada de su mujer tr…

Christopher Moore