Peratallada es una villa del municipio del Baix Empordà de Forallac. Hasta el 1977 fue un municipio independiente que se unió con Vulpellac y Fonteta para formar Forallac. Al 2005 tenía 222 habitantes.
Declarado conjunto histórico-artístico contiene muchas muestras de arquitectura medieval. La villa conserva su antiguo aspecto feudal, con calles estrechas y tortuosas, donde destaca el castillo fortificado con su torre del Homenaje y el palacio, las murallas y la iglesia de San Esteve. Destaca también el gran foso que rodea la población, excavado a la roca viva. Berenguer de Cruïlles (1310 - 1362), obispo de Girona y primer presidente de la Generalitat de Cataluña era natural de esta población.
A diferencia de otros pueblos con elementos medievales, Peratallada destaca porque prácticamente todas las casas mantienen el aire medieval y no menudean elementos que desentonen en el conjunto, de este modo no se ven casas pintadas de colores o antenas parabólicas a cada balcón, parece como si todos los habitantes se hubieran conjurado para tener un pueblo de estas características. El pueblo es encantador, limpio y tranquilo; a pesar de no ser muy grande tiene rincones preciosos donde perderse paseando. Hay mucha oferta de restaurantes y de turismo rural. Por las noches de verano el pueblo se llena de gente de la comarca y de turistas que llenan los restaurantes hasta tal punto de ser difícil de encontrar mesa.
En los alrededores del pueblo hay dos grandes aparcamientos de pago estratégicamente situados por los visitantes. Los clientes de casas rurales y hoteles tienen aparcamiento gratuito. Nosotros estuvimos tres días a Can el Aliu que está junto a la muralla; se está muy bien y el precio no es excesivo.