Salida: viernes 15 horas P.m.
Llegada: domingo 20 horas P.m.
Nos alojamos a Torla, pueblo del norte de la provincia de Huesca, fronterizo con Francia, a pesar de todo, sin conexión por carretera con esta. Es la puerta de acceso en el Valle de Ordesa perteneciente en el Parque Nacional de Ordesa y el Monte Perdido, así como en el Valle de Broto.
A primera hora de la mañana nos recogen unos todoterreno y nos llevan a visitar los cinco miradores del Valle con vistas espectaculares de Torla y Tendeñera, Mondarruego y Carriata, La Brecha de Roldan y Circo con la Cola de Caballo al fondo. A una altitud de 2.150 metros continuamos nuestro camino a pie, bordeando el valle por la parte derecha hasta llegar al Refugio de Góriz a 2.153 metros de altitud. Desde el refugio el descenso se puede hacer por las clavijas o bien siguiendo la vertiente de “La Senda de los Cazadores” con fuerza pendiente y un poco tortuosa, hasta llegar al Valle justo delante de la Cola de Caballo. Optamos por “la Senda de los Cazadores” porque hay gente del grupo que no se atreve a bajar por “las clavijas” y no nos queremos “partir”. Llegados al Valle y después de hacer un descanso contemplando el salto de la Cola de Caballo, hacemos el camino de retorno resiguiendo las Gradas de Soaso y disfrutando del maravilloso paisaje que nos rodea.
Hay que remarcar que desde que iniciamos el camino a pie hasta llegar al aparcamiento del Valle la travesía tiene una duración de 7 horas, con parada para comer incluida.
El día siguiente de retorno hacia casa aprovechamos para visitar el casco antiguo de Ainsa.
En un momento de nuestra excursión un compañero dijo una frase que define a la perfección todo lo que vimos y vivimos, y con ella quiero acabar: Chicos, mirad bien todo lo que nos rodea porque esto es la belleza en estado puro.